La virtud de la paciencia
Nuestros ancestros nos enseñaron la virtud de la paciencia. Nos mostraron que todo tiene su tiempo, que la naturaleza es sabia y sabe cuándo dar fruto.
Por eso no hemos alterado ninguno de los procesos para elaborar nuestro mezcal. Creemos que la paciencia es un don que se hereda por generaciones, y quien prueba nuestro mezcal lo puede sentir.